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lunes, 24 de agosto de 2020

Artículo: La función del espectador y sus tipos: el crítico, el cognoscente y amateur

Hace un par de semanas publiqué el artículo “La función de la crítica y la contaminación irreversible del gusto” la cual fue bien recibida y por eso les estoy muy agradecida, pero hay otra razón para mencionarlo porque tal como pensé, pareciera que siempre es más interesante hablar de los autores y aquellos que promueven sus obras, llámese estos reseñistas, analistas o críticos, quienes muchas veces ignoran que también entran en la categoría de espectador o yendo más allá, refiriéndolos como si no importaran o fueran inferiores cuando lo cierto es que tienen un papel que cumplir, ¿cuál es? Hablemos de ello.

EL SUJETO INTANGIBLE

Escribir este artículo fue por un tiempo una letanía al ser un tema tan común y de los que muchos reconocen su importancia, no obstante, me cuesta creer que algo o alguien nos importe cuando ni siquiera podemos definirlo satisfactoriamente y esté fuera del intento superficial de cualquier diccionario. La falta de una definición clara y precisa de un espectador me hizo apartar la idea de mi calendario, pero no de mi mente, así que seguí dándole vueltas a la cabeza.

Fue en un momento donde pensaba todo y nada a la vez que una idea me abordó y en un soliloquio reflexioné: alguien no puede “ser” sin antes “no serlo”. Afortunadamente con esa nueva perspectiva pude llegar a la definición de Flores (2018) la cual, a partir de otros conceptos, propone que un espectador es la persona que rompe su rutina y enfrenta una obra creativa, ya sea de forma accidental o provocado por él mismo obteniendo estímulos recreativos, estéticos y culturales.

En otras palabras, un espectador es aquella persona que voluntaria o fortuitamente interactúa con una obra y quien, para ser considerado como uno, se debe autopercibir como tal: un espectador, además de distinguir que lo que tiene delante es una propuesta creativa (Flores, 2018). Por tanto, lo que en definitiva NO es un espectador es quien pasa desapercibido lo que NO conoce, pues para comprender un objeto o una razón, primero tiene que darse cuenta de que existe, conocerlo y comenzar a descubrirlo.

Ese es el motivo por la que no debería ser relevante el comentario de una persona común que no se ha dado a la tarea de ver una obra o terminarla, pero sí para opinar sobre ella, ¿cómo él o ella va a comprender lo que no conoce?, ¿tienen derecho a ello? Los invito a pensarlo y evitar ese comportamiento en cualquier contexto, nosotros tenemos más poder del que creemos y ahora más que nunca, por ende, debemos usarlo justamente.

LA IMPORTANCIA DEL ESPECTADOR

Ya sea desde su propia percepción o haciendo una búsqueda por internet encontrarán que al hablar de una propuesta creativa, la mayor parte del contenido se enfoca en 3 elementos: el autor, la obra y aquél individuo que la interpreta, omitiendo la mayoría de las veces al espectador, no obstante, los verdaderos elementos a considerar son: el autor, la obra y el espectador.

Esto porque, como Flores (2018) afirma, no puede existir un autor sin obra ni espectador, ni una obra sin autor ni espectador, así como un espectador no puede serlo sin un autor ni una obra. Como pueden apreciar, no es que uno sea más importante que el otro, sino que tienen el mismo peso y cada cual una función:

El autor es quien se encarga de producir la obra en base a su talento, aptitudes y limitaciones, mientras que la obra es el medio expresivo por el cual el autor transmite su idea y la otorga como propuesta al espectador. Asimismo, la función del espectador se resume a aceptarla o rechazarla, lo explico con más detalle a continuación:

LA FUNCIÓN DEL ESPECTADOR

Tal como se planteó anteriormente, cualquier obra dice algo a cualquier espectador siempre y cuando exista una interacción consciente, por lo que para considerarlo como tal, Flores (2018) enuncia estas funciones:

1.- Buscar:  cuando una persona por iniciativa se convierte en espectador a través del encuentro de una obra, esta función tiene 3 niveles: el primero es cuando la persona sabe y desea ver una obra con características específicas tanto en términos de género como en la forma en que se transmite; el segundo es buscar la obra únicamente en términos de género sin importar como se transmite, es decir, es menos precisa; y el tercero es cuando la persona busca una obra cualquiera sin importarle ni el género ni cómo se transmite, por ende, su intención es aleatoria. Obviamente se descarta de esta función al espectador de encuentro fortuito.

2.- Crear expectativas: cuando el espectador encontró la obra, surgen suposiciones de lo que verá junto a su posible calidad en base a sus experiencias, comentarios de terceros, investigación personal y/o fama o prestigio del autor. Esta función la alimentan los intermediarios que promueven las obras (el propio autor, críticos, reseñistas o analistas) a través de medios de comunicación como trailers, publicidad, blogs, redes sociales, etc. Tal como lo hago en “mis primeras impresiones” cada Temporada. Mucho cuidado porque un buen espectador NO tiene prejuicios, pero sí expectativas.

3.- Contemplar: por definición, contemplar significa reconocer que se está en presencia de una obra, no basta con verla, escucharla o incluso sentirla, sino acatarla como lo que es. Una persona no se vuelve espectador sin esta identificación, pues de lo contrario pasa desapercibida y sin saber su significado o desenlace, en otras palabras, nunca se entera que tiene una obra delante.

4.- Juzgar: la persona hace lo que en la crítica se conoce como “doble juicio” donde el primero nace en cuanto se contempla la obra apreciando los detalles más obvios; y el segundo cuando la termina de manera más calmada y profunda, soportándose sobre la reflexión y comparación con los parámetros del propio espectador. Razón por la que alguien que no termina o “dropea” una obra, deja de ser un espectador.

5.- Cuestionar: el espectador debate consigo mismo la calidad de la obra de acuerdo a sus parámetros, si cumple con las promesas estándares del género, si es creíble y hasta qué punto, si los detalles estéticos y elementos narrativos fueron los adecuados con el fin de construir una opinión con base a sus saberes y entendimientos.

6.- Creer o descreer: cuando se habla de descreer, se refiere a que el espectador rechaza la credibilidad de la obra y ejecuta acciones como renegar y desestimar; por el contrario, creer se refiere a aceptar la credibilidad de la obra y ejecutar acciones como halagarla y aprobarla. Incluso si es alguien difícil, entendiendo que señala todos los defectos que sobrepasan sus fronteras de “malo” para convertirse en “pésimo” hasta el punto de desacreditarla ante posibles nuevos espectadores, sigue reconociendo que es una propuesta creativa, por tanto, también es un espectador. Estas funciones son excluyentes y el resultado afecta a las siguientes.

7.- Discriminar: independientemente si el espectador cree o descree, generará una dinámica en la que él suele elegir los elementos que a su juicio ameritan o desmeritan más a la obra que no solo aborda generalidades sino también los detalles más pequeños y específicos. Por ejemplo, a un espectador puede gustarle o no la tocada de un violinista porque lo conmovió para bien o para mal, mientras que a otro puede gustarle o no el mismo violinista por su técnica, postura, ejecución, tono, velocidad, etc.

8.- Criticar: una vez cumplidas las funciones anteriores, el espectador está listo para criticar la obra para sí mismo o a otros espectadores pudiendo ser los resultados variados según su nivel de conocimiento y calificación, es decir, puede juntar los elementos negativos y decir que la propuesta es mala o inaceptable, al igual que junta tanto los elementos negativos y positivos para decir que es regular, así como juntar los elementos positivos y decir que es buena o extraordinaria.

9.- Halagar o vituperar: si el resultado de discriminar y criticar es positivo, pasará al paso lógico de halagar la obra, contrariamente a que si fueron negativos, procederá a denostarla. Esta función varía entre cada espectador.

10.- Aceptar o rechazar: el espectador finalmente debe optar por cualquiera de estas funciones: aceptar o rechazar la obra.

TIPOS DE ESPECTADOR

Si algo he aprendido es que cualquier cosa que tenga un nombre, se puede clasificar y si se clasifica, es porque está cumpliendo con un estándar que lo pone en su lugar correspondiente. Ahora que ya podemos nombrar a un espectador junto a sus funciones estándar, es momento de clasificarlo para lo cual, existen 3 niveles clave que reciben términos distintos dependiendo el autor, sin embargo, su significado es el mismo:

1.- Amateur/ Dilettanti/ Lego/ Espectador inexperto: es el espectador que está en proceso de aprendizaje y cuya intención es adentrarse conscientemente a su área favorita de contemplación.

2.- Cognoscente/ Connaisseur/ Aficionado/ Espectador veterano: esto supone a un espectador aficionado a un autor, género o disciplina que crea una relación sólida con obras particulares y cuyo conocimiento se sustenta en mayor parte por su experiencia sin la necesidad de ser académicos en el tema.  

3.- Crítico/ Profesional/ Espectador experto: parafraseando lo que dije en mi artículo anterior, un crítico es quien posee estrategias de lectura que permiten no solo gozar de la obra desde un punto de vista estético y narrativo, sino también comprenderla desde su estructura incluso conceptual para después promoverla a la audiencia común por medio de una reseña crítica (Masson, 2020). Agregando que estos sí se conciben enteramente como espectadores antes de cualquier otro título.

EN CONCLUSIÓN

El contacto entre “obra y persona” convierte a esta en un espectador, siendo su papel principal aceptar o rechazar una obra y completar la ecuación de “autor – obra – espectador”. De igual forma, su autopercepción como espectador se producirá con el paso del tiempo en la que a través de su experiencia y adquisición de conocimiento técnico estilístico y narrativo, accederá a niveles superiores de clasificación. Es así que ser un espectador ya no suena tan fácil como antes al punto que no cualquiera puede serlo, otro motivo para seguir estudiándolo y afianzar nuestra propia importancia.

Con ello ha terminado el último artículo de la Temporada de Verano 2020 para dar paso a los conteos y después a las reseñas finales de los animes en emisión, es una buena oportunidad para armar su lista de los estrenos de Otoño porque tal parece que serán más de 40, el doble de lo normal. Recuerden consultar otras fuentes para que su información sea más completa, nos vemos en una siguiente publicación.

Referencias:

Flores, J. (2018) "Definición, funciones y papel del espectador frente a la obra creativa". Anagramas, Rumbos y Sentidos de la Comunicación. Vol 17. Núm. 33. Universidad de Medellín. Colombia.

Masson, H. (2020) “La función de la crítica y la contaminación irreversible del gusto”. Holy Anime Notes. México. Recuperado el 24 de agosto de 2020 de: https://holyanimenotes.blogspot.com/2020/08/articulo-la-funcion-de-la-critica-y-la.html

viernes, 6 de marzo de 2020

Artículo: La Clasificación del Anime y la Importancia del Género

Nunca pensé que este tema podría volverse un problema para los fanáticos, donadores y expertos de opinión pero después de haber visto lo que pasó con SAO, Kimetsu no Yaiba y Dumbbell nan Kilo Moteru? Es justo y necesario que se ponga sobre la mesa. Aprovecharé también para crear una guía corta para los que son nuevos viendo anime pues recientemente he leído personas preguntado al respecto así que empecemos. Cabe mencionar que bajo el concepto de opinión estas ideas fueron escritas:

DEFINICIÓN E IMPORTANCIA

Clasificar es distinguir elementos y agruparlos según sus características que puede ser útil para muchos campos y disciplinas, entre ellas el entretenimiento (Definición MX, 2014). El entertainment ratings como también es conocido puede encontrarse en los videojuegos, películas, aplicaciones y por supuesto en la animación.

En el mundo hay grandes asociaciones oficiales encargadas de elaborar guías y a veces supervisar que un producto esté bien clasificado antes de salir al mercado, tal es el caso de la Classification and Rating Administration (CARA) que está afiliada a la Motion Picture Association of America en la que puedes ingresar el título de una película para acceder a su clasificación a partir de 1968 (Comisión Federal de Comercio, 2013).


El anime, al tratarse de un producto de entretenimiento comercial y cultural que se encuentra dirigido a todo público (desde niños hasta personas de la tercera edad) las clasificaciones fueron diseñadas de forma sociodemográfica, es decir, basadas en las características sociales de una población (empleados, amas de casa, estudiantes, entre otros). Es a partir de esa sociodemografía que se pueden definir los géneros que es más probable que consuman como el romance, aventura, acción, fantasía y una lista interminable (Castellazzi, 1999).

Quiero que quede claro desde ahora que si no clasificamos de manera correcta (en especial para los que donamos opinión) puede generar una idea equivocada en el espectador quien al final determina ver algo o no, es nuestro trabajo y responsabilidad aclararles el público para el que va dirigida una obra e indicar los elementos que motivan a esa asignación como la violencia, el lenguaje sugerente, escenas explícitas y otras referencias que son de su interés y preocupación.

Cabe mencionar que estas clasificaciones no determinan el contenido completo del producto y las controversias de su precisión siguen en pie pero ponerlo en nuestras reseñas, críticas y análisis dan por entendido tu código ético y que las decisiones del consumidor ya no te corresponden ni te afectan, al igual que evitan reclamos de individuos y empresas. Basta con leer dos o tres de mis reseñas para darse cuenta que los géneros están justo después del nombre, sin excepción y ha sido así desde el principio… la diferencia es que ahora saben la razón.


¿CÓMO CLASIFICAR CORRECTAMENTE?

Tal como se mencionó anteriormente, en el caso del anime sigue siendo un tema controversial y con falta de precisión, algunos expertos de opinión prefieren tomar el género directamente de las plataformas pero suele suceder que el contenido no sea revisado debidamente, por ejemplo, ¿recuerdan lo que pasó con el primer capítulo de Goblin Slayer? Al principio todos pensábamos que era un anime de fantasía, sin embargo, terminó por herir la sensibilidad de muchas personas a tal punto de ser censurada y editada para que un aviso de contenido apareciera antes de comenzar el episodio. Mucha gente se enojó y reclamó a la plataforma con justa razón, hasta yo lo dije en mis primeras impresiones e hice hincapié en su Reseña Final… vean el lado bueno, pudo ser peor.


Asimismo, lo más común proveniente de páginas de opinión serias o personas que saben del tema y quieren protegerse de la mejor manera adquieren el género desde la obra original, es decir, si el manga o novela ligera está clasificada con cierto género, entonces el anime también pero… esto tampoco suele ser preciso porque como les he dicho en muchas reseñas, el anime no es más que una adaptación de la obra original, han quitado los elementos que funcionan en el manga o novela para trasladarlos al anime.

Puede darse el caso que el tipo de contenido cambie como en el anime Toriko; en el manga, el contenido de Toriko es sumamente hostil y violento lo que puede clasificarse como un seinen (ya hablaremos de su significado) pero en el anime fue extremadamente censurado por lo que su género quedó como un shounen (Ay, Toei… esa metida de pata jamás se olvidará).


Entonces… ¿cómo se supone vamos a clasificar el anime? Es muy simple y complicado a la vez, la mejor manera de hacerlo es conocer a detalle cada uno de los géneros y viendo el anime de principio a fin; detallada y a mano alzada como en la vieja escuela o de lo contrario caeríamos en errores como clasificar a SAO en un Isekai (por años) cuando en realidad es de fantasía, a Kimetsu no Yaiba como un Nekketsu cuando en verdad es un Shounen (lo mencioné en su Reseña Final) o a Dumbbell nan Kilo Moteru? Como un Ecchi cuando no tiene nada que ver, es un Spokon de comedia.

Amigos míos, es importante que cumpla con más del 98% de los requisitos o no será correcto1, no es el 80%, ni el 70%, ni el 95%, ¿está bien? Si no estás del todo seguro puedes consultar una guía y poner la referencia, haz lo que sea necesario con tal de no ser impreciso, se ve feo y hay reseñistas como yo que balconean en estos artículos (es broma… o no).


GUÍA DE GÉNEROS DEMOGRÁFICOS Y TEMÁTICOS

Antes de pasar a la guía, el género demográfico es el público para el que está dirigida la obra y el género temático es la que se utiliza como centro de la historia. Lo correcto y decente cuando recomendamos un anime es poner primero la demografía y después la temática, por ejemplo: Anime: Naruto – Género: shounen, acción (Uribe, 2010). He de decirles que a veces yo no respeto ese orden (aunque recalco que es lo correcto) pero mientras coloquen ambos está bien:

Géneros Demográficos

Kodomo (niño): anime enfocado a un público infantil, por ejemplo: Dino Rey, Doraemon y Pokemón.

Shounen (chico, muchacho): anime cuyo protagonista suele ser un adolescente y está dirigido a ese público, tiende a contener elementos mágicos y batallas de todo tipo. Por ejemplo: Naruto, Katekyo Hitman Reborn y Kimetsu no Yaiba.

Shoujo (chica, muchacha): se enfoca a un público femenino adolescente, por ejemplo: Fruits Basket, Sakura Card Captor y Lovely Complex.

Seinen (hombre): anime enfocado en hombres adultos, su contenido suele ser maduro, violento y con escenas y/o lenguaje sugerente. Por ejemplo: Akame ga Kill, Shingeki no Kyojin e Inuyashiki.

Josei (mujer): se enfoca en mujeres adultas cuyo contenido tiende a ser maduro, dramático, con recuentos de la vida y con escenas y/o lenguaje sugerente. Por ejemplo: Nana, Orange y Claymore.


Géneros Temáticos

Comedia: con gran sentido del humor (Hinamatsuri, Asobi Asobase, Joshikousei no Mudazukai).

Cyberpunk: un mundo donde los avances tecnológicos toman importancia en los problemas planteados (Ergo Proxy, Akira, Texhnolyze).

Ecchi: se sobreexplota el erotismo (Seikon no Qwaser, Nande Koko ni Sensei ga?!, Isuca).

Fantasía: historias con toques sobrenaturales y que suelen involucrar criaturas mitológicas o mundos mágicos (Sword Art Online, Mahoutsukai no Yome, Uchi no Musume).

Gekiga: se refiere más a un estilo de dibujo dramático, oscuro, serio y realista al contar la historia como en la película de “La Tumba de las Luciérnagas” o también podría incluirse el anime Monster.

Gore: contenido extremadamente sangriento y violento (Hellsing, Tokyo Ghoul, Another).

Harem: varias mujeres son atraídas a un solo hombre (Shuffle!, School Days, Gokukoku no Brynhildr).

Harem inverso: varios hombres son atraídos a una sola mujer (Diabolik Lovers, Ouran High School Host Club).

Hentai: historias con contenido sexual explícito (Aki Sora, Oni Chichi, Shinmai Maou no Testament).

Isekai: el protagonista es transportado a un mundo diferente al suyo (Re:Zero, Tate no Yuusha no Nariagari, Tensei Shittara Slime Datta Ken).

Jidaigeki: historias con contenido histórico enfocados en el periodo Edo (Samurai Champloo, Gintama).

Kemono: humanos con rasgos de animales usualmente dirigido a un público infantil (Thundercats 2011, BEM).

Kinshinsoukan: relaciones románticas o eróticas entre miembros de la misma familia sea sanguínea o no (Yosuga no Sora, Domestic na Kanojo)

Mahou Shoujo: chicas con poderes mágicos que luchan contra enemigos malignos (Sailor Moon, Mew Mew Power, Mahou Shoujo Site).

Mecha: historias que incluyen robots (Evangelion, Asura Cryin´, Darling in the Franxx).

Meitantei: historias policiacas (Cop Craft, Double Decker)

Nekketsu: historias de acción y violencia remarcada cuyo protagonista y amigos superan obstáculos mientras se hacen más fuertes (Dragon Ball, One Piece, Fairy Tail).

Post-apocaliptico: tiene lugar en mundos devastados (God Eater, Coppelion, Gakkou Gurashi).

Romakome: comedias románticas (Kishuku Gakkou no Juliet, Kaguya-sama wa Kokurasetai, Gekkan Shoujo Nozaki-kun).

Sentai: retratan superhéroes que se consideran contrapartes de los occidentales (Boku no Hero Academia, One Punch Man).

Shotacon o Lolicon: se enfocan en romances entre niños menores o también entre adultos y niños (12 sai, Sunoharasou no Kanrinin-san, Happy Sugar Life).

Shoujo ai y Shounen ai: romances inocentes entre chicas con chicas y chicos con chicos (Yagate Kimi ni Naru, Given, 07 Ghost).

Yuri: romance entre chicas con posibles escenas sexuales explícitas y lenguaje sugerente (Strawberry Panic!, Yami to Boushi to Hon no Tabibito).

Yaoi: romance entre chicos con posibles escenas sexuales explícitas y lenguaje sugerente (Junjou Romantica, Dakaichi, Sekaiichi Hatsukoi).

Spokon: anime de deportes (Eyeshield 21, Dumbbell nan Kilo Moteru?, Free!).

Steampunk: historias que tienden a localizarse en la época victoriana (Kuroshitsuji, Gosick, Dantalian no Shoka).

Suspenso: se caracteriza por presentar historias con sucesos inesperados (Yakusoku no Neverland, Paranoia Agent, Ghost Hound).


EN CONCLUSIÓN

Ciertamente estos no son todos los géneros temáticos que existen pero si los pusiera la lista sería interminable, si eres nuevo en el mundo anime te sugiero tomar en cuenta principalmente los demográficos o si ya cuentas con un poco más de experiencia y te sentiste abrumado, no te preocupes, conforme veas anime más fácil te será localizar el género demográfico y temático sin confundirlos con otros.

Por otra parte, si eres un reseñista, crítico o analista deberías aprendértelos a como dé lugar, puedes practicar escribiendo los animes que has visto con su género, similar a lo que yo hice arriba, la gente confía en nosotros, no les falles. Recuerden consultar otras fuentes de información para que su opinión sea más completa, nos vemos en una siguiente publicación.

1Habrá ocasiones en que un anime no termine de encajar al 100% en un género o se complemente con otro(s), hay que ser puntuales con esa información y aclararlo al espectador.

Referencias:
     Castellazzi, D. (1999) “Animeland: Viaje a Través de los Dibujos Animados Hechos en Japón”. Italia: Tarab.
     Comisión Federal de Comercio. (2013) “Clasificación de Entretenimiento”. Estados Unidos. Recuperado el 1 de octubre de 2019 de: https://www.consumidor.ftc.gov/destacado/destacado-s0024-clasificacion-de-entretenimientos
     Definición MX. (2014) “Clasificación”. Editorial Definición MX. México. Recuperado el 1 de octubre de 2019 de: https://definicion.mx/clasificacion/
     Uribe, S. (2010) “Representaciones Sociales en Relación al Fenómeno Manga – Anime”. Fundación Universitaria Los Libertadores. Colombia. Recuperado el 1 de octubre de 2019 de: https://cmapspublic2.ihmc.us/rid=1J7MVX0M4-218P0KB-S3W/Tesis-%20Documento%20Final%5B1%5D.pdf